miércoles, 6 de marzo de 2013

DIVISIÓN DEL TRABAJO Y COORDINACIÓN


Las cerámicas de la sra Raku

La sra. Raku hacía cerámica en su sótano.  Esto involucraba una cantidad de tareas distintas, moldear la arcilla, dar forma a los cacharros, decorarlos cuando están casi secos, preparar y luego aplicar los esmaltes, y cocer los cacharros en el horno. La coordinación de todas estas tareas no presentaba ningún problema…, las hacía todas ella misma.
El problema era su ambición y la atracción de sus cacharros, las órdenes excedían su capacidad de producción. Así que contrato a la srta Bizque, quien estaba ansiosa por aprender cerámica.
Como los negocios de artesanías querían cerámica hecha solo por la sra Raku, se decidió que la srta Bizque moldearía la arcilla y prepararía los esmaltes, y la sra. Raku haría el resto. Y esto requeriría coordinación de trabajo – un problema pequeño, en realidad, con dos personas en un taller de cerámica: ellas simplemente se comunicaban informalmente.
El arreglo salió bien, tan bien que antes de un tiempo, la sra Raku estaba nuevamente sumergida  en órdenes. Se necesitaron más asistentes. Pero esta vez, anticipándose al día en que estos estuviesen moldeando cacharros por sí mismo, la sra Raku decidió contratarlos directamente de la escuela local de cerámica. Así que mientras le había llevado bastante tiempo entrenar a la srita Bizque, los tres asistentes nuevos sabían exactamente que hacer desde un principio y combinaron en seguida, aún con cinco personas la coordinación no presentaba problemas.
Sin embargo, cuando se agregaron a dos asistentes más surgieron problemas de coordinación. Un día la  srta Bizque tropezó con un balde de esmalte y rompió cinco cacharros, otro día, la sra Raku abrió el horno y descubrió que los maceteros colgantes habían sido esmaltados todos en color rojo por error. En éste momento se dio cuenta de que siete personas en un pequeño taller de cerámica no podían coordinar todo su trabajo a través del simple mecanismo de la comunicación informal.
Empeorando las cosas estaba el hecho que la sra Raku, habiéndose nombrado presidenta de Cerámicos S.A., debía pasar más tiempo con sus clientes, en realidad en esos días era más fácil encontrarla con un vestido que con un delantal. Así que nombró administradora del taller a la srta Bisque, ella se ocuparía todo el tiempo de supervisar y coordinar el trabajo de los cinco productores de cerámica.
La firma siguió creciendo…hubo más cambios cuando se contrato a un analista de procesos de trabajo. Este recomendó que cada persona debía hacer solo una tarea para cada una de las líneas de productos (cacharros, ceniceros, maseteros colgantes y animales de cerámica), el primero moldeaba, el segundo daba forma, el tercero decoraba, etc. Así, la producción tomo la forma  de cuatro líneas de ensamblaje. Cada persona seguía un grupo de instrucciones estándar programadas antes para asegurar la coordinación de todo su trabajo.
Con el tiempo, Cerámicos S.A. ya no vendía a los negocios de artesanías, la sra Raku solo aceptaba órdenes al por mayor, la mayoría de las cuales provenían de las cadenas de supermercados.
La ambición de la sra Raku era ilimitada y cuando apareció  la oportunidad de diversificar lo hizo. Primero produjo mosaicos cerámicos, luego artefactos para baño, finalmente ladrillos de arcilla. La empresa se fracciono en tres divisiones: productos para el consumidor, productos para la construcción y productos industriales.
Desde su oficina en el piso nº 20 de la Torre de la Cerámica, ella coordinaba las actividades de las divisiones verificando cada  cuatro meses su desempeño y actuando personalmente cuando las cifras de ganancias no llegaban a lo presupuestado…

¨Cada tarea humana organizada (desde la fabricación de cacharros hasta poner un hombre en la luna) da origen a dos requerimientos fundamentales y opuestos: la división de trabajo entre varias tareas a desempeñar y la coordinación de estas tareas para consumar la actividad¨. 

La estructura de una organización puede ser definidad simplemente como la  suma total de las formas en  que su trabajo es dividido entre diferentes tareas y luego es lograda su coordinación entre estas tareas.
 Henry Mintzberg - Diseño de Organizaciones Eficientes – editorial El Ateneo – año 2000